jueves, 5 de junio de 2008

Un día perfecto para el pez banana

Jerome David Salinger

En este texto Salinger relata la luna de miel de una pareja reciente que luego de la llegada de la guerra del hombre deciden casarse. La historia se centra el él, y en los trastornos que trajo consigo de la misma.
La estructura del texto es dialógica y cronológica y, a pesar de que no esta dividida en escenas, puede fácilmente identificarse tres áreas dentro de la masa narrativa. La primera se centra en una conversación telefónica que tiene la reciente esposa con su madre; la segunda es un juego que entabla el protagonista con una pequeña niña en la playa; por último, la escena de regreso a la habitación por parte del mismo y su posterior suicidio.
Todo el relato gira en torno al cambio brusco que hubo en la personalidad de Seymour Glass al regresar de la guerra. En la conversación que tiene Muriel Glass con su madre, en ningún momento deja de surgir la preocupación por dicho tema y el temor de que pueda ocurrir algo malo
“A través del auricular llegó una voz de mujer:



—¿Muriel? ¿Eres tú?La chica alejó un poco el auricular del oído.


—Sí, mamá. ¿Cómo estás?—dijo.


—He estado preocupadísima por ti. ¿Por qué no has llamado? ¿Estás bien?


—Traté de telefonear anoche y anteanoche. Los teléfonos aquí han...


—¿Estás bien, Muriel?La chica separó un poco más el auricular de su oreja.


—Estoy perfectamente. Hace mucho calor. Este es el día más caluroso que ha habido en Florida desde...


—¿Por qué no has llamado antes? He estado tan preocupada...


—Mamá, querida, no me grites. Te oigo perfectamente —dijo la chica


—. Anoche te llamé dos veces. Una vez justo después...


—Le dije a tu padre que seguramente llamarías anoche. Pero no, él tenía que... ¿estás bien, Muriel? Dime la verdad.


—Estoy perfectamente. Por favor, no me preguntes siempre lo mismo.”

En la segunda parte del parte del texto se presenta el protagonista de la historia, hombre por el cual sus suegros están tan preocupados, Seymour Glass, en esta escena se lo puede ver jugando en el agua con Sybil, una pequeña niña que conoce en el hotel. Es aquí donde le explica la historia de los peces banana y la invita a buscar alguno. En todo momento uno como lector cree que algo malo le va a hacer a Sybil, sin embargo luego de un rato de jugar con ella decide regresar al hotel sin hacerle ningún daño.
Esta preocupación constante de creer que algo le va a hacer a la niña no surge azarosamente, sino que, el autor del relato, desde el principio de la historia, nos presenta a este hombre como una persona sentimentalmente desequilibrada, motivo por el cual podemos sospechar que algo se trae entre manos.
Finalmente, cuando regresa al hotel, “imprevistamente” se quita la vida. Todas las conclusiones que el autor nos hace sacar, son luego derrumbadas al ver que Seymour no le hace daño a nadie, sino que se quita la vida.
La historia 1 es compleja pero fácilmente deducible, un hombre que luego de volver a la guerra acarrea consigo el peso de haber participado en ella. Sin embargo, la historia 2 presenta más claroscuros. Ya que en definitiva muestra la ceguera de una sociedad que no reconoce como propios los errores y que no se hace cargo de sus propios jóvenes que luego de vivir semejante sucesos son vistos como “bichos raros”, y por sobre todas las cosas no son comprendidos e ignorados.
Como dice Russo en su texto “Seymour ha vuelto de la guerra pero su familia, la familia de su novia, sus amigos, sus vecinos, los norteamericanos, lo han tratado como si la guerra hubiese sido apenas un mal trago, un rito de iniciación exagerado. Seymour soportó la guerra, pero no soporta hacer de cuenta que no estuvo en ella”
Salinger utiliza la metáfora de los peces banana para mostrar la avaricia de poder de los estados que actúan sin mediar las consecuencias de sus actos, enviando a hombres, familias enteras a la guerra sin luego hacerse cargo de ellos. E ignorando y minimizando lo ocurrido.
Por otro lado, se puede suponer que el mismo Seymour es un pez banana, debido a la que la cantidad de muertos que lleva en su conciencia lo llevan a no poder salir del poso, cuyo único destino es la muerte. Al comprender que él mismo es un pez banana, decide quitarse la vida.

Noelia Santolini